VariationalVAR
Variational confirma el token $VAR para el cuarto trimestre de 2026, con 32% del supply para quienes tengan puntos de Omni; los puntos semanales siguen y no hay fecha de snapshot publicada.
- Arbitrum
Cada campaña de esta lista lleva al anuncio del propio proyecto, tiene una calificación de esfuerzo y de riesgo y muestra la fecha de nuestra última revisión. Si el snapshot, el monto total o la fecha límite no se han publicado, lo decimos en lugar de adivinar.
58 Las campañas revisadas más recientemente van primero.
18 Las campañas que más siguen nuestros lectores.
16 Sin token confirmado, pero con señales concretas.
37 Recompensas por actividad que quizá ya tienes.
14 Seguridad, farming, impuestos y wallets.
Solana, Cosmos, TON y otras 11 redes.
Este cuadro consulta los precios directamente desde tu navegador, en pesos mexicanos, a través de interfaces públicas. Si las fuentes no responden, desaparece en lugar de mostrarte cifras que podrían estar viejas.
Los precios se cargan en tu navegador desde APIs públicas y solo se muestran si están actualizados. No es una cotización ni una recomendación.
Variational confirma el token $VAR para el cuarto trimestre de 2026, con 32% del supply para quienes tengan puntos de Omni; los puntos semanales siguen y no hay fecha de snapshot publicada.
Base dijo que está explorando un token para la red, pero en las páginas oficiales que revisamos no ha compartido planes, fechas ni detalles de airdrop.
$AXIS empezó a cotizar el 22 de octubre de 2026 y ya hay una página de claim activa; la documentación reserva 10% del supply para un airdrop a colaboradores en dos temporadas.
Extended, un perp DEX que liquida en Starknet, ya terminó sus repartos semanales de puntos; falta una distribución final tras su última competencia de trading y no hay token confirmado.
Quip Network tiene activa la campaña Quip Points, cuyos puntos se convierten en $QUIP en el TGE según tu lugar en el leaderboard; los programas para la comunidad reciben 10% del supply inicial.
Concrete lanzó su token CT el 30 de septiembre de 2026 con un airdrop comunitario de 3.5 millones de CT; las wallets elegibles reclaman en el sitio de la fundación.
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Hay algo que hacer o reclamar ahora, respaldado por una publicación oficial, la documentación o la propia aplicación.
Sin token confirmado. La campaña está aquí porque hay señales concretas, y te decimos qué falta todavía.
La elegibilidad ya quedó registrada. Lo que hagas a partir de ahora no cambia la asignación; el reclamo puede estar pendiente.
Reclamo cerrado o reparto concluido. La ficha se queda publicada como caso de estudio de cómo funcionaron los criterios.
| Criterio | Qué revisamos | Si falta |
|---|---|---|
| Fuente oficial | Anuncio en el sitio, la documentación o la cuenta verificada del proyecto | La campaña no entra a la lista |
| Snapshot | Fecha o altura de bloque publicada | Aparece como “No anunciado oficialmente” |
| Total de recompensas | Asignación o monto indicado en la publicación oficial | Aparece como “No anunciado oficialmente” |
| Esfuerzo | Tiempo, capital y actividad de wallet realmente necesarios | Lo evalúa la redacción con el método descrito en How we verify (en inglés) |
| Riesgo | Auditoría, llaves de administrador, dominio del reclamo, reportes de suplantación | Se señala en el texto de la ficha |
Si buscas “airdrop cripto” en Google, en YouTube o en TikTok, enseguida te topas con listas interminables, capturas de pantalla con ganancias enormes y promesas todavía más grandes. La idea de fondo es sencilla. Un airdrop es una forma de hacer llegar tokens a muchas wallets al mismo tiempo. Un equipo crea un token, decide quién tiene derecho a recibirlo y luego publica una página de reclamo (el famoso claim) o manda los tokens directamente. El nombre viene de la imagen de víveres lanzados desde un avión, y la comparación funciona: quien recibe no compró nada, pero alguien eligió dónde iba a caer el paquete. Esa elección es lo que merece tu atención. Dice qué valora el proyecto, y de ahí salen casi todos los riesgos y los malentendidos.
La pregunta que más nos hacen es directa: ¿es dinero gratis? La respuesta honesta es que un airdrop es una oportunidad gratuita que viene con costos. Por lo general no pagas por el token, pero llegar a él puede exigir semanas de transacciones, comisiones de gas (la tarifa de red que pagas por cada acción en la blockchain), capital inmovilizado y la exposición de tu wallet a software que no conoces. Algunos airdrops pagaron muy bien ese esfuerzo. Muchos no, y otros nunca llegaron a anunciarse. Nuestro trabajo es mostrarte el panorama completo antes de que gastes el primer peso.
Búsquedas como “airdrops gratis” o “criptomonedas gratis” tienen sentido: mucha gente quiere conocer el mundo cripto sin empezar con una transferencia a un exchange. Entonces hagamos la cuenta con calma. Primero está el tiempo: las tareas diarias en aplicaciones, las misiones en redes sociales y la actividad en una testnet se comen fácilmente de media hora a varias horas por semana, y ese tiempo vale algo. Luego están las comisiones: casi cualquier acción en una blockchain, incluido el propio reclamo, consume un poco del token nativo de la red, y cuando la red está saturada la cuenta sube más de lo que un principiante imagina. Al final está el riesgo: cada firma es una autorización, y la autorización equivocada puede abrirle tu wallet a un drainer, un programa diseñado para vaciar wallets.
En la práctica, “gratis” significa sin un depósito importante, no sin costo. Algunas campañas solo piden tiempo, como las testnets, donde usas tokens de prueba sin valor. Otras solo parecen airdrop y en realidad exigen comprar un NFT, pagar una “comisión de liberación” o depositar en una “plataforma”. Eso no es un airdrop. Es un esquema de fraude conocido que tomó prestada la palabra.
Los motivos económicos se repiten. Una red necesita usuarios que también tengan una parte del token, para que la gobernanza, es decir, el derecho a votar sobre el rumbo del protocolo, no se concentre en el equipo y en los inversionistas. Un protocolo quiere liquidez y uso desde el primer día, no un lanzamiento en el vacío. Una wallet o una aplicación quiere premiar a quienes probaron el producto cuando todavía estaba verde. Y a veces es simple mercadotecnia. Ninguno de estos motivos es caridad, y está bien: entenderlos te ayuda a anticipar a quién se va a premiar y de qué manera.
Por eso “airdrop” y “promoción” se confunden tanto. Un sorteo que te pide seguir cuentas y compartir una publicación se parece más a un regalo publicitario que a una recompensa por usar un producto. Los dos existen, no pagan lo mismo, y cada ficha indica de qué tipo se trata.
Detrás de cada anuncio hay un snapshot: el momento en que el proyecto registra quién tenía qué o quién hizo qué. Todo lo que hagas después queda fuera de esa lista. Dos ejemplos bien documentados muestran lo distintos que pueden ser los enfoques. En 2020, Uniswap dio 400 UNI fijos a cada dirección que había interactuado con sus contratos v1 o v2, más una parte proporcional para quienes habían aportado liquidez, con base en un snapshot del 1 de septiembre de 2020 (anuncio de Uniswap). En 2023, Arbitrum hizo lo contrario: calificó las wallets con una tabla de puntos que consideraba meses de actividad, número de transacciones y rangos de valor, le dio doble peso al uso anterior a la actualización Nitro y restó puntos a los patrones típicos de farming (documentación de la Arbitrum Foundation).
O sea, no hay receta. Las recompensas fijas favorecen a quien llegó primero, las tablas de puntos favorecen la constancia, y prácticamente todo reparto grande hoy filtra los ataques Sybil, es decir, muchas wallets que parecen ser de una sola persona. Manejar decenas de wallets con transacciones idénticas crea justo el patrón más fácil de detectar. Si alguien te garantiza que un método “da elegibilidad segura”, eso es un argumento de venta, sobre todo si viene seguido de un curso de paga o de un bot.
| Modelo | Uniswap | Arbitrum |
|---|---|---|
| Regla básica | Toda dirección que usó los contratos v1 o v2 | Puntaje basado en bridges, transacciones y montos |
| Forma de la recompensa | 400 UNI fijos por dirección, más una parte proporcional para proveedores de liquidez | Rangos según los puntos, con un mínimo y un máximo |
| Medidas contra el farming | No se describen en el anuncio | Puntos restados por actividad concentrada en poco tiempo y por wallets pequeñas que usan un solo contrato |
| Fuente | Blog de Uniswap | Documentación de la Arbitrum Foundation |
Mucho de lo que circula sobre airdrops es una suposición disfrazada de dato: fechas de snapshot inventadas, montos inflados, la etiqueta de “confirmado” pegada a un rumor. Nosotros hacemos lo contrario. Cada ficha enlaza las páginas del propio proyecto e indica cuándo las leímos. Si un dato no se ha publicado, la ficha lo dice, porque un campo vacío te sirve más que un número equivocado que te pone a correr detrás de una fecha límite que no existe. Cuando el estado cambia, actualizamos la ficha y la fecha; cuando no podemos confirmar algo, lo marcamos como no verificado en lugar de dejar una afirmación vieja publicada.
Dos ejemplos de nuestra base. Base solo ha dicho que está explorando un token de red, sin planes concretos, así que cualquier “verificador del airdrop de Base” que veas por ahí es extraoficial. Jupiter tenía preparado un airdrop, pero una votación de su DAO lo pospuso sin fecha. Los dos casos muestran por qué el estado de la ficha pesa más que el entusiasmo de un grupo de Telegram.
Ninguno de estos guiones es técnicamente sofisticado. Funcionan porque juegan con las prisas, con el miedo a quedarse fuera y con la confianza en alguien que parece conocido.
Antes de mandarle dinero a una empresa que dice ser financiera, la CONDUSEF sugiere revisar el Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES). Su Buró de Entidades Financieras, en buro.gob.mx, también tiene una sección de Alerta para ver cómo está una institución respecto a un posible fraude (CONDUSEF, Buró de Entidades Financieras). Ninguno de los dos registros va a validar un proyecto descentralizado, pero sí te ayuda a descartar a la “asesoría” o la “plataforma” que te contactó.
México tiene un marco legal propio para los activos virtuales, y conviene conocerlo aunque nunca vayas a pisar un banco con tus tokens. La Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, conocida como Ley Fintech, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 9 de marzo de 2018. Su artículo 30 define el activo virtual como una representación de valor registrada electrónicamente, utilizada entre el público como medio de pago y cuya transferencia solo puede hacerse por medios electrónicos. Su artículo 34 obliga a las instituciones de tecnología financiera (ITF) que operen con estos activos a informarte, entre otras cosas, que el activo virtual no es moneda de curso legal ni está respaldado por el Gobierno Federal ni por el Banco de México, que las operaciones no se pueden revertir una vez ejecutadas, que su valor es volátil y que existen riesgos tecnológicos, cibernéticos y de fraude (decreto de la Ley Fintech en el DOF).
Banxico, por su parte, emitió la Circular 4/2019, publicada en el DOF el 8 de marzo de 2019 y modificada por la Circular 37/2020, sobre las operaciones de bancos e ITF con activos virtuales (Circular 4/2019 en el sitio de Banxico). En un comunicado conjunto del 28 de junio de 2021, Banco de México, la SHCP y la CNBV explicaron el alcance: esas instituciones solo pueden hacer con activos virtuales operaciones internas, con autorización previa, sin trasladar el riesgo a sus clientes; los activos virtuales no son moneda de curso legal ni divisas; y las instituciones financieras del país no están autorizadas a ofrecer al público operaciones con activos como Bitcoin o Ether (comunicado conjunto en el sitio de la CNBV).
¿Qué significa esto para quien recibe un airdrop? Primero, que tu banco no va a custodiar ni a cambiar tus tokens: eso ocurre en una wallet propia o en una plataforma especializada. Segundo, que si una plataforma te habla de “rendimientos garantizados” o de que sus activos están respaldados por el gobierno, ya tienes una señal de alerta. Y tercero, que la regulación supervisa a empresas, no a los proyectos descentralizados que reparten tokens. Ninguna autoridad revisa la página de reclamo de un airdrop; esa revisión te toca a ti. Como recuerda la CONDUSEF, al no ser una moneda oficial, las autoridades no pueden responder por una pérdida o un cambio fuerte en su valor (CONDUSEF sobre criptomonedas).
Los impuestos son la parte que casi todos olvidan, y en México se busca mucho “impuestos de criptomonedas SAT” o “cómo declarar cripto”. No damos asesoría fiscal, y aquí vamos a ser claros sobre los límites de lo que verificamos. No encontramos un criterio del SAT que hable específicamente de airdrops, es decir, de cómo tratar los tokens en el momento en que llegan a tu wallet sin que los hayas comprado. Tampoco vamos a repetir tasas ni montos que no pudimos confirmar en una fuente oficial abierta por nosotros.
Lo práctico, entonces, es esto: guarda un registro de cada recepción y de cada venta, con la fecha, la cantidad, la wallet o plataforma usada y el valor en pesos mexicanos en ese momento (por ejemplo, “1,250 tokens, recibidos el 19 de octubre de 2026, valor aproximado $3,480.50 MXN”). Si después vendes o cambias esos tokens, ese historial es lo que un contador te va a pedir. Nuestra guía de impuestos de airdrops cripto reúne las fuentes disponibles, y para tu caso concreto lo correcto es hablar con un contador que conozca activos virtuales.
Una wallet sin custodia (de autocustodia) es un software que guarda tus llaves: solo tú puedes mover los fondos. Ahí haces farming y reclamas airdrops, porque estos se asignan a direcciones de wallet. Un servicio con custodia, como un exchange centralizado, guarda las llaves por ti y te muestra un saldo. Es práctico para cambiar un token a pesos, pero dependes de la seguridad de la empresa, de sus reglas y de que pueda operar en México. La guía wallet con custodia o sin custodia explica la diferencia a detalle.
De ahí sale un hábito sencillo. Haz farming con una wallet desechable, guarda tus ahorros en una wallet que nunca firma nada desconocido y trata tu cuenta en un exchange como una ventanilla para vender, no como una caja fuerte. La guía de wallet burner explica cómo crearla, fondearla y limpiarla después. Y nunca escribas tu frase semilla, la seed phrase de tu wallet, en ningún sitio web ni la mandes por WhatsApp a nadie.
El valor de una recompensa es impredecible. Algunos repartos pasados valieron meses de esfuerzo; otros dejaron menos de lo que se pagó en comisiones para ser elegible. Las comisiones pesan más de lo que un principiante cree, sobre todo en la red principal de Ethereum, y por eso cada ficha describe el costo probable de las tareas. Toma cualquier monto como un extra, nunca como un ingreso con el que puedas contar para la renta o para mandar dinero a la familia.
Un hábito ayuda más que todos los demás: anotar todo. Fecha, wallet usada, transacciones, comisiones. Esas notas te sirven cuando se anuncia un snapshot, cuando comparas costo contra ganancia y, más tarde, cuando tengas que hablar con tu contador. Nuestro rastreador de airdrops guarda esas notas en tu propio navegador, sin registro.
¿Encontraste un error o un dato desactualizado? Escríbenos a contacts@airdrop.promo con el enlace a la fuente primaria y lo corregimos. Nuestro método de verificación es público (en inglés).
Un airdrop es el reparto de tokens, NFT o puntos a direcciones de wallet, casi siempre sin que pagues directamente por ellos. Los proyectos lo usan para premiar a sus primeros usuarios, repartir la propiedad de un token nuevo o darse a conocer. Un airdrop serio se anuncia en el sitio oficial del proyecto, en su documentación o en sus cuentas verificadas, no en un grupo de WhatsApp.
El token normalmente no te cuesta, pero participar sí: tiempo, comisiones de gas, a veces capital inmovilizado en un protocolo y el riesgo de cada firma que haces. Si luego vendes los tokens, también puede haber implicaciones fiscales. Un airdrop real nunca te pide tu frase semilla, un depósito ni una comisión para liberar lo que supuestamente ya es tuyo.
Un airdrop no es estafa por definición, pero los estafadores usan mucho la palabra. Busca el anuncio en el sitio oficial o en la documentación del proyecto y abre la página de reclamo solo desde ahí. Desconfía de las prisas, de asesores que te escriben por privado, de tokens raros que aparecen en tu wallet y de cualquier página que pida frase semilla o pagos por adelantado.
Un airdrop confirmado tiene una declaración oficial del proyecto que anuncia el reparto de tokens. Uno potencial no la tiene: es una deducción a partir de señales como un programa de puntos, una ronda de inversión o una testnet. Puede no llegar nunca, así que conviene gastar lo mínimo mientras esperas y anotar todo lo que hagas.
No. Usa una wallet aparte, la llamada wallet burner, para conectarte a aplicaciones nuevas o sin auditar, y guarda tus ahorros en otra wallet que nunca firme transacciones desconocidas. Así, si algún día te topas con un drainer, el daño queda acotado. Nuestra guía de wallet burner explica la configuración paso a paso.
Para hacer farming o reclamar un airdrop, no: todo pasa en una wallet de autocustodia. La cuenta en un exchange sirve para cambiar el token a pesos, y ahí la empresa guarda tus activos. La Ley Fintech obliga a las plataformas reguladas a avisarte que un activo virtual no es moneda de curso legal ni está respaldado por el Gobierno Federal ni por el Banco de México.